miércoles, 6 de marzo de 2013

Discos: Parque Miñaqui (Amor Elefante, 2012).-



El cuarteto nacido en al sur del conurbano bonaerense presenta su segundo material discográfico compuesto por una docena de temas que coquetean entre los sueños de la adolescencia en las letras y la madurez --fuerza y armonía-- en lo instrumental.

Por Laura Cabrera
Buenos Aires, marzo 4 (Agencia NAN-2013).- “Hasta los amigos pueden ser influencias”, comentaron alguna vez a este medio algunas de las integrantes de Amor Elefante, quienes aseguran que no existe un cantante, un estilo o un referente que las defina musicalmente porque lo que hace a su obra es la conjunción de esos elementos: el entrecruzamiento entre todas las etapas de la vida y del amor en todas sus formas. Con esas mismas ideas llega Parque Miñaqui, un disco en el que el cuarteto juguetea entre la frescura y la inocencia de un(a) adolescente descubriendo el mundo de la desilusión y los triunfos amorosos. El segundo disco (el debut fue en 2011 con el homónimo Amor Elefante) del cuarteto oriundo de zona sur llega con la madurez musical traducida en prolijidad y profesionalismo para una mezcla de sonidos que varían entre el indie, pop, un estilo circense y baladas.

En el primer corte del disco, Rocío Bermandiner (voz), Rocío Fernández (batería y coros), Inés Copertino (Guitarra y voz) y Juan Ignacio Vallesi (bajo) dejan entrever esa ambigüedad entre inocencia y madurez que se desarrolla a lo largo de los doce temas del álbum. En “Es amor” la guitarra eléctrica resulta ser la protagonista, pero el piano que suena al inicio genera la sensación de estar escuchando la melodía de alguna caja musical, entre frases que invitan: “seamos libres para ver”.

El hilo del primer tema parece extenderse hasta el quinto. “Tu vida es mágica”, “Todo podemos” y “Astronauta”, siguen la misma línea en donde los asuntos de la vida cotidiana junto con las simplicidades y complicidades del amor hacen caer al oyente en la cuenta de que aquellas pequeñas cosas que suceden en la vida pueden ser fuentes de inspiración y resultar tan importantes al punto de incorporarlas sin reflexionar sobre ellas: ir de compras, mirar las estrellas y compartir un rato con amigos se mezclan con cuestiones más oníricas como realizar un “viaje lunar lleno de amor”.

Con “Salir al sol” se genera un quiebre musical. El  pop-rock se rompe con la inclusión del estilo de baguala que inicia el tema que de a poco va tomando los tintes del indie rock, con una fuerte presencia de coros y canciones a dos voces.

Pero no es el único cambio. “La Chaperona” vuelva a romper y a sorprender: el estilo circense invade la escena de una chaperona hippie que va de paseo en combi con su chofer amigo, historia moderna acerca de los “cuidados” de una época a la hora de concretar una cita. Con “Estrellado”, “Despertar azul”, “Mis hermanos” y “Los caballos” se retoma la línea de inicio del disco, logrando el equilibrio que llevará a “Generación”, final anunciado con el sonar de un reloj de pie y una suave guitarra acústica. ¿De qué manera? Invitando al otro a formar parte “del mismo cuento de paz”; un resumen de todas las historias contadas en el disco: las del amor de pareja, entre amigos, entre hermanos y hasta del amor no correspondido y platónico.

Los juegos de infancia y las referencias a lo adolescente, marca personal del grupo,  aparece en este segundo trabajo con la firmeza de quien adora jugar desde el lugar del profesionalismo, la prolijidad y el equilibrio, logrando una mezcla en donde la actitud de niñas (niños) queda en el aire, acompañando la madurez musical.

http://www.agencianan.blogspot.com.ar/2013/03/discos-parque-minaqui-amor-elefante-2012.html

2 comentarios:

  1. muy buena reseña. saludos desde montevideo

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  2. Me alegro de que te haya gustado. Gracias por pasar, Federico.

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