Por Laura Cabrera
Con más de 800 inscriptos, Casa Manu llevó a cabo su primera Caminata Participativa en la localidad de Monte Grande. Hubo casi mil personas.
La organización de la sociedad civil Casa Manu, que trabaja con niños y niñas con VIH, organizó una caminata solidaria de 4 kilómetros en la localidad de Monte Grande, en el sur del conurbano bonaerense, para difundir la prevención del virus y la necesidad de erradicar la discriminación al hablar de la enfermedad. Participaron más de 800 personas.
Ocurrió el domingo de la semana pasada en el centro de esa localidad. Desde las 8.30, los participantes que comenzarían a caminar pasadas las 10 ya se encontraban en la Plaza Mitre de Monte Grande. No sólo se trató del primer evento de este estilo organizado por la OSC sino también del primero en la comuna para hablar sobre el VIH.
Antes de iniciarse la maratón, el stand de Casa Manu ofreció al público información sobre prevención, pilar fundamental sobre el que trabaja esta organización que, en palabras de los propios protagonistas “se está haciendo cada vez más conocida por los vecinos”.
En ese mismo espacio, desde un escenario el animador invitaba a los inscriptos a acercarse para realizar una entretenida entrada en calor protagonizada por el dúo de danzas brasileñas “Turma de Axe”, la antesala de lo que sería el inicio de la maratón.
Pasados unos minutos y finalizado el momento del baile, la directora de Casa Manu, Silvia Casas, subió al escenario junto con el intendente del municipio de Esteban Echeverría, Fernando Gray, para agradecer a las vecinos que desde hace diez años colaboran con el hogar.
“Esta caminata es una forma de decir ‘acá estamos’, para que nos conozcan. Manu está a pocas cuadras de esta plaza y trabaja todos los días para mejorar la calidad de vida de los chicos con VIH. Pero nada de esto sería posible sin la ayuda de la comunidad que desde hace diez años nos viene apoyando en todo. Por eso quiero agradecerles por creer una vez más en nosotros”, expresó Casas.
Personas de todas las edades se reunieron frente al arco de “largada” para comenzar las 40 cuadras en las que el simple hecho de llevar una remera blanca con un lazo rojo estampado llamó la atención de aquellos vecinos que quisieron enterarse qué estaba sucediendo en su ciudad.
El balance fue positivo: 800 inscriptos, más de 10 mil pesos recaudados para el Hogar, la importancia de difundir la problemática del VIH-Sida cuando se cruza con la discriminación hacia los portadores y la necesidad de hablar del tema dentro de un ámbito familiar y saludable.
Al finalizar la caminata –que transcurrió en 40 minutos- los caminantes participaron de sorteos y bailaron con de “London Jujuy”, la banda local de rock que le dio cierre a una mañana de domingo en la que todos se despertaron temprano y cambiaron el asado del último día de descanso por un fin solidario y deportivo.
Silvia Casas: “Una vez más, Manu agitó las alas”
Luego de finalizar la primera Caminata Participativa de la entidad, la directora y fundadora del hogar para niños y niñas con VIH Casa Manu, Silvia Casas, dialogó con AUNO-Tercer Sector y comentó la experiencia de organizar la primera maratón solidaria en respuesta al VIH-Sida en el distrito.
-¿Cómo surgió la idea de realizar una caminata?
- Teníamos como objetivo hacer algo con respecto al Día Mundial en Respuesta al Sida y pensamos en que nunca hubo una movida en la calle para difundir el trabajo de la ONG. A partir de esto, organizamos actividades durante la semana, nos acercamos a la plaza con un stand e hicimos una campaña en la que proporcionamos información que nos entregó el Ministerio de Salud de la Provincia. Era necesario que todo eso se coronara con las familias enteras saliendo a caminar por las calles para dar el mensaje de la inclusión. El mensaje tenía que ser que todos somos convivientes del VIH y por eso tenemos que abrir nuestros brazos sin generar prejuicios e ir sumando. Hoy hablar de Sida no es más sinónimo de muerte. Pero lo que falta es controlar y erradicar el estigma y la discriminación que sufren las personas que tienen VIH. Por eso es necesario que se sepa que con diagnóstico precoz y tratamiento, la persona puede tener la misma calidad de vida que todos.
-Salir a la calle con un mensaje también implica que los vecinos sepan que el mismo proviene de una ONG local…
-Sí, y es fundamental. Nosotros tenemos que transmitir un mensaje priorizando el trabajo que hacemos en el hogar. Hay mucha gente que nos conoce, pero con esto nos tienen que conocer más. Tienen que saber que a pocas cuadras de esta plaza principal hay un hogar en el que viven dieciocho niños y niñas con VIH, que van desde los ocho meses hasta los 17 años, que tres de ellos tienen capacidades diferentes y, sobre todo, tienen que saber que necesitamos de la comunidad porque tener VIH nunca es un problema de otro sino que siempre es un problema de todos.
-Esta jornada es especial para Casa Manu por ser la primera de la ONG y también para los vecinos de Esteban Echeverría. ¿Cuál es el balance?
- Estamos todos emocionados porque es la primera vez que hacemos algo así y por suerte tuvimos una amplia respuesta por parte de la comunidad. Si bien hoy fue un gran número el que caminó, durante la semana se completaron muchas fichas de gente que pagó la inscripción y no participó de la instancia deportiva, lo que demuestra que hay personas que se movilizaron por colaborar económicamente. Además del apoyo de la gente, en esta oportunidad contamos con la colaboración del Municipio que dispuso ambulancias, personal de tránsito y el sonido; con los sponsors gracias a quienes pudimos hacer las remeras y con empresas que donaron refrigerios. Por todo esto nos emocionamos, porque sentimos que una vez más Manu agitó las alas y nos ayudó en este día brillante.
-Hace un tiempo atrás, hablar de VIH/Sida resultaba muy difícil en las instituciones educativas. ¿Piensa que esto cambió en el distrito?
- Yo creo que la sociedad de Esteban Echeverría cambió mucho desde que Casa Manu trabaja con la temática. Nuestros niños y niñas van a escuelas en este distrito como cualquier chico, hicieron amigos en esta comunidad y por eso es necesario que aprendan a convivir con ellos. De todas maneras, no es el niño el que tiene conductas estigmatizantes, el problema es cuando lo cuenta a sus padres, cuando le dice que tiene un compañerito “con Sida” al referirse al VIH. Y esta inquietud se da porque si bien hay un gran cambio en cuanto al acceso a la información, todavía se sigue pensando en algo negativo. Y es necesario saber que hay una diferencia, que el Sida es una enfermedad y que el VIH es un virus, una patología crónica como tantas otras que requieren medicación sin necesidad de llevar un ritmo de vida especial o diferente al del resto de las personas.
El violento oficio de escribir
Artículos periodísticos de Laura Cabrera
viernes 16 de diciembre de 2011
Polentaitum: el origen negro del tango adaptado a los tiempos modernos
El sexteto que se conformó hace ocho con el objetivo de interpretar milongas cuyas letras fueran desconocidas, hoy también se le anima al tango, aunque de una forma muy particular: dentro de la formación predominan los parches, instrumentos inusuales para el ritmo del 2x4.
Por Laura Cabrera
Fotografía gentileza de Polentaitum
¿Dónde estás carnaval porteño y de Buenos Aires?
Te cerraron las calles, te impidieron cantar.
Vamos hoy carnaval, porteño y de Buenos Aires,
De los barrios las murgas comienzan a despertar.
Carnaval porteño (Polentaitum)
Buenos Aires, diciembre 14 (Agencia NAN-2011).- Era necesario que el tango y la milonga volvieran a las calles. La pregunta era el cómo, ya que en su forma clásica, los estilos parecen permanecer, casi como un homenaje a los que alguna vez hicieron de esos ritmos los más populares, esos que se bailaron en los clubes en la época en donde el carnaval se vivía en los barrios. Durante la última dictadura militar, el festival del pueblo dejó de brillar y con él la conjunción en un mismo espacio para la murga, el candombe argentino, el tango y la milonga.
Esa pregunta, y esa parte de la historia, motivaron a German Pontoriero (cantante, guitarrista, bajista y percusionista de la banda) a crear Polentaitum, junto a Diego Cueto y Alberto Corbani en percusión, Sergio Moldes en flauta traversa y saxo soprano y Vanesa Turon en el piano. Ya formados, comenzaron a investigar en el repertorio folklórico rioplatense aquellas milongas cuyas melodías rara vez dejaban lugar para que se luzca la letra. ¿Cuál fue la idea? Retomar esos temas, cantarlos e interpretarlos instrumentalmente con una base en donde los parches predominaran.
“No se trata solo de hacer temas clásicos, también tenemos temas propios porque en realidad el concepto de Polentaitum tiene que ver con recuperar las raíces negras del tango, sus células rítmicas primarias”, explica Pontoriero a Agencia NAN, para dejar en claro que todo ese caudal musical del pasado también debe ser utilizado para crear nuevos aires dentro del género, sin temer a la inclusión de instrumentos que no tengan relación con los que se utilizaron históricamente.
En escena, Polentaitum es una fiesta: una glosista deja asomar entre el público el aire de carnaval, mientras que los músicos se preparan y algunos bailarines dan los primeros pasos. Y es ése el objetivo, “que el que está abajo del escenario no sea un simple espectador de lo que sucede arriba”. Con esa consigna, los tambores empiezan a tocar, reviviendo temas de grandes compositores como Manzi, Discepolo y Castillo, incluidos en sus dos trabajos discográficos: Milongas negras y Milongas de la Ribera.
Para el cantante y fundador de agrupación, la vuelta de los feriados de carnaval representa la vuelta al punto de encuentro entre los vecinos, las familias y los amigos y además es una oportunidad más para rescatar todo ese repertorio perdido durante décadas. A pesar de ser algo positivo, entiende que la población ya lo adoptó como tradición pero que no sucede lo mismo con los músicos. “Todavía falta que más músicos se adapten a los carnavales, falta una apertura para abordar el género porque en el baile de carnaval se juntaban muchas expresiones, el tango, el rock, el jazz y las orquestas típicas. Pero creo que va a ser la misma gente la que pida al músico que responda a esta necesidad de volver a un lugar común a todos los estilos”, destacó Pontoriero, quien entiende que será cuestión de tiempo para volver a adaptarse a la tradicional fiesta del pueblo.
Parte del trabajo que realiza la banda para revivir temas clásicos tiene que ver con la importancia de utilizarlos para darles otra forma, de manera que son utilizados como fuente de inspiración. A pesar de que para las generaciones actuales hablar de un tambor para tocar tango resulta extraño, Pontoriero asegura que lo que hacen es algo que ya sucedía en los años ’20 y que con el pasar del tiempo perdió vigencia. Por ese motivo, lo retomaron y renovaron, tal como sucede casi en forma cíclica.
Esto ya pasó en otras épocas, en algún momento el tango de los años ’30 se redefinió, se agregaron instrumentos, se suprimieron otros. “La música cambia y los músicos no tienen que tenerle miedo a ese cambio”, sentencia el cantante, cuya firme creencia se basa en que lo nuevo tiene que pasar por un nuevo concepto del género y por asumir el riesgo de no quedarse en el folklore tal como está, sin agregar nuevos instrumentos, por más desencajados que parezcan cuando se los escucha por primera vez.
Si bien Pontoriero considera importante que existan orquestas clásicas de tango que reivindiquen lo tradicional, le resulta fundamental que de a poco los músicos se vayan animando a no quedarse en lo que ya está hecho y comenzar a crear sobre esas bases. “Ya lo hizo Piazzolla en los ’70 cuando utilizó un sintetizador y el resto de los pianistas se quisieron pegar un tiro. Pero esa importante evolución llevó aparejada una involución en la que se volvió al estilo de los años ’30. Hoy veo que sucede algo similar y no me agrada, de esa forma no se busca la apertura. Lo primero que hay que hacer es abrir el juego, probar, después se verá si cuadra o no cuadra, si te gusta o no”, concluye el músico.
Publicado en Agencia NAN
Sección: Artículos
http://agencianan.blogspot.com/2011/12/polentaitum-el-origen-negro-del-tango.html
Por Laura Cabrera
Fotografía gentileza de Polentaitum
¿Dónde estás carnaval porteño y de Buenos Aires?
Te cerraron las calles, te impidieron cantar.
Vamos hoy carnaval, porteño y de Buenos Aires,
De los barrios las murgas comienzan a despertar.
Carnaval porteño (Polentaitum)
Buenos Aires, diciembre 14 (Agencia NAN-2011).- Era necesario que el tango y la milonga volvieran a las calles. La pregunta era el cómo, ya que en su forma clásica, los estilos parecen permanecer, casi como un homenaje a los que alguna vez hicieron de esos ritmos los más populares, esos que se bailaron en los clubes en la época en donde el carnaval se vivía en los barrios. Durante la última dictadura militar, el festival del pueblo dejó de brillar y con él la conjunción en un mismo espacio para la murga, el candombe argentino, el tango y la milonga.
Esa pregunta, y esa parte de la historia, motivaron a German Pontoriero (cantante, guitarrista, bajista y percusionista de la banda) a crear Polentaitum, junto a Diego Cueto y Alberto Corbani en percusión, Sergio Moldes en flauta traversa y saxo soprano y Vanesa Turon en el piano. Ya formados, comenzaron a investigar en el repertorio folklórico rioplatense aquellas milongas cuyas melodías rara vez dejaban lugar para que se luzca la letra. ¿Cuál fue la idea? Retomar esos temas, cantarlos e interpretarlos instrumentalmente con una base en donde los parches predominaran.
“No se trata solo de hacer temas clásicos, también tenemos temas propios porque en realidad el concepto de Polentaitum tiene que ver con recuperar las raíces negras del tango, sus células rítmicas primarias”, explica Pontoriero a Agencia NAN, para dejar en claro que todo ese caudal musical del pasado también debe ser utilizado para crear nuevos aires dentro del género, sin temer a la inclusión de instrumentos que no tengan relación con los que se utilizaron históricamente.
En escena, Polentaitum es una fiesta: una glosista deja asomar entre el público el aire de carnaval, mientras que los músicos se preparan y algunos bailarines dan los primeros pasos. Y es ése el objetivo, “que el que está abajo del escenario no sea un simple espectador de lo que sucede arriba”. Con esa consigna, los tambores empiezan a tocar, reviviendo temas de grandes compositores como Manzi, Discepolo y Castillo, incluidos en sus dos trabajos discográficos: Milongas negras y Milongas de la Ribera.
Para el cantante y fundador de agrupación, la vuelta de los feriados de carnaval representa la vuelta al punto de encuentro entre los vecinos, las familias y los amigos y además es una oportunidad más para rescatar todo ese repertorio perdido durante décadas. A pesar de ser algo positivo, entiende que la población ya lo adoptó como tradición pero que no sucede lo mismo con los músicos. “Todavía falta que más músicos se adapten a los carnavales, falta una apertura para abordar el género porque en el baile de carnaval se juntaban muchas expresiones, el tango, el rock, el jazz y las orquestas típicas. Pero creo que va a ser la misma gente la que pida al músico que responda a esta necesidad de volver a un lugar común a todos los estilos”, destacó Pontoriero, quien entiende que será cuestión de tiempo para volver a adaptarse a la tradicional fiesta del pueblo.
Parte del trabajo que realiza la banda para revivir temas clásicos tiene que ver con la importancia de utilizarlos para darles otra forma, de manera que son utilizados como fuente de inspiración. A pesar de que para las generaciones actuales hablar de un tambor para tocar tango resulta extraño, Pontoriero asegura que lo que hacen es algo que ya sucedía en los años ’20 y que con el pasar del tiempo perdió vigencia. Por ese motivo, lo retomaron y renovaron, tal como sucede casi en forma cíclica.
Esto ya pasó en otras épocas, en algún momento el tango de los años ’30 se redefinió, se agregaron instrumentos, se suprimieron otros. “La música cambia y los músicos no tienen que tenerle miedo a ese cambio”, sentencia el cantante, cuya firme creencia se basa en que lo nuevo tiene que pasar por un nuevo concepto del género y por asumir el riesgo de no quedarse en el folklore tal como está, sin agregar nuevos instrumentos, por más desencajados que parezcan cuando se los escucha por primera vez.
Si bien Pontoriero considera importante que existan orquestas clásicas de tango que reivindiquen lo tradicional, le resulta fundamental que de a poco los músicos se vayan animando a no quedarse en lo que ya está hecho y comenzar a crear sobre esas bases. “Ya lo hizo Piazzolla en los ’70 cuando utilizó un sintetizador y el resto de los pianistas se quisieron pegar un tiro. Pero esa importante evolución llevó aparejada una involución en la que se volvió al estilo de los años ’30. Hoy veo que sucede algo similar y no me agrada, de esa forma no se busca la apertura. Lo primero que hay que hacer es abrir el juego, probar, después se verá si cuadra o no cuadra, si te gusta o no”, concluye el músico.
Publicado en Agencia NAN
Sección: Artículos
http://agencianan.blogspot.com/2011/12/polentaitum-el-origen-negro-del-tango.html
martes 15 de noviembre de 2011
Las fuleras: “Una se siente así cuando le va mal en el amor”.-
Con un repertorio de canciones clásicas de todos los estilos y un toque de humor e ironía, el grupo musical-teatral integrado por cinco mujeres y tres hombres cuenta historias de toda mujer que haya transitado la trágica experiencia de haber amado.Por Laura CabreraFotografía gentileza de Las Fuleras
Buenos Aires, noviembre 4 (Agencia NAN – 2011).- De crisis amorosas y ataques de ciclotimia femeninos es de lo que hablan (y cantan) estas cinco coristas. No están solas: están ellos, los hombres, a quienes critican, odian y aman. Ellos responden de manera cruel e indiferente y Las Fuleras avanzan. ¡Ojo! Ser fulera no es tarea fácil: feas o lindas pueden ser todas, pero para ser fuleras se necesita algo más. La fulera tiene una energía especial, se impone y llama la atención, transita de la rareza a la seducción.
Peinados extravagantes, maquillajes cargados y un detalle particular: polleras y chalecos multicolores confeccionados con tejidos de tanza (sí, el que se usa para las reposeras o para las bolsas de hacer las compras). Con este look tan original las cinco cálidas y angelicales voces despliegan toda la furia a través de trece temas clásicos pero reversionados como “Rata de dos patas”, de Paquita la del Barrio, “Obsesión”, de Grupo Aventura, o “Fiesta”, de Rafaela Carrá.
Ellas adelante, ellos atrás. La interacción con el público y las actuaciones hacen que las tragedias amorosas se transformen en episodios de comicidad que tiñen de burla la idea colectiva de las crisis amorosas en las mujeres. “No somos feministas pero en escena somos machistas”, expresó Ileana Peralta, al mismo tiempo que aseguró que esa idea del sexo femenino no es absoluta ni aplicable a todas, aunque se presta para la crítica.
Así funciona el octeto compuesto por las coristas y actrices Julieta Amitrano, Nuria Campoliete, Ileana Peralta, Daniela Pozzi, Sol del Sol, el percusionista Juan López Peña, el guitarrista Miguel Canevari y el contrabajista Marcelo Canevari.
Ni de aquí ni de allá, oriundos de diversos puntos de Buenos Aires (provincia que recorren para presentar su show), en diciembre comenzarán la grabación en vivo de su primer disco, un paso muy importante que según explicaron, dará lugar a un nuevo espectáculo con otras temáticas. Antes del gran acontecimiento, Ileana y Nuria (dos de las Fuleras fundadoras) dialogaron con Agencia NAN para contar cómo se vive la experiencia arriba del escenario.
--Música, teatro, humor. Todo eso en un estilo por demás histriónico. ¿Por qué se definen como “fuleras”?
Ilena Peralta:-- Surge en el momento en que pensamos en el proyecto con la idea de contar la vida amorosa vista desde un costado femenino, con lo bueno y lo malo. En ese entonces nos vestíamos con un estilo años ’50, muy distinto al de ahora. Con respecto al repertorio nos interesó mucho el estilo arrabalero, tanguero y así llegamos al lunfardo, que es de donde sale nuestro nombre.
Nuria Campoliete:-- Y ahí se nos ocurrió lo de “fuleras”: la idea de fieras surgió porque por lo general una se vuelve o se siente un poco así cuando le va mal en el amor. No se trata de algo feo. Lo fulero tiene otra energía. Al principio puede parecer raro pero a medida que lo vas conociendo puede ser atractivo. Eso era lo que queríamos reflejar desde nuestro espectáculo.
--Cinco mujeres contra dos hombres. Durante el espectáculo les dan una oportunidad para defender a los de su género dentro de ese huracán de sentimientos por el que pasan, ¿cómo se establece este juego?
I.P.:-- Los hombres estaban con nosotras y era seguro que tenían algo para decirnos. Al principio éramos sólo mujeres, la figura masculina aparecía en los arreglos musicales. Un día el arreglador dejó de venir y se sumó Miguel (Canevari), el guitarrista. Después se sumó Juan (López Peña) y con dos hombres en el grupo eso se fue dando, se modificó lo que veníamos haciendo y ellos además de tocar empezaron a cantar.
N.C.:-- Éramos muchas mujeres y la verdad que no somos feministas, tampoco queríamos que parezca eso. Lo que hicimos fue empezar a hablar del amor y el desamor, la desilusión desde los dos lados. La idea era contar una historia: por un lado tenés temas como “Rata de dos patas” o “¿Qué querés con ese loro?” en los que hacemos bolsa a los hombres, pero después los escuchás cantar “Esa noche” de Café Tacuba y el espectáculo cambia, les respondemos con “Anhelos”, en donde se habla del amor, del extrañar a alguien. Hay un antes y un después de la canción de ellos, estuvo bueno haberlos incorporado.
--Y abajo del escenario también se toma postura por alguno de los sexos…
N.C.:-- Sí. Y no sólo con estar a favor o en contra de mujeres u hombres porque el enganche con las historias que contamos también tienen que ver con historias de cada uno de los que nos están mirando, ¿quién no vivió el amor? ¡Todos en algún momento pasamos por días de furia y por relaciones de amor!
I.P.:-- Eso es lo que hace que el público se identifique con las diferentes etapas de la historia que contamos. Arrancamos con “Mami” un tema que habla del casamiento, de la sensación de ser ama de casa, después pasamos a temas que cuentan que el tipo se fue con otra y al final terminamos cantando “Fiesta”, porque en definitiva la vida es eso y no te importa nada más. Es una forma de reírnos de ese imaginario social que marca cómo debe ser la mujer.
--Ese imaginario se refleja en las letras, en muchos casos de canciones antiguas. ¿Cómo seleccionan el repertorio?
N.C.:-- No son temas actuales y además son de diferentes estilos. La elección tiene que ver con la temática del amor, del odio, la bronca, el olvido, el extrañar a alguien… son todos temas que podemos actuar.
I.P.:-- Son temas viejos pero reversionados, siempre le damos nuestro toque personal, lo hacemos cómico. Temas como “Obsesión” (de Grupo Aventura) que son recontra trágicos los cantamos y actuamos con mucho humor porque después de todo de eso se trata, de reírnos de esa imagen. Y con respecto a los géneros, al no tener un estilo definido podemos agarrar cualquier cosa que contenga la idea de haber amado, pero lo que más nos seduce son los temas menos comerciales, esos que ya casi no se escuchan.
--Además da la sensación de que cada tema apunta a un estereotipo de mujer que se presenta distinto en cada contexto histórico…
I.P:--“Mami” es un claro ejemplo de esto, por eso es el primero que cantamos. En esa etapa se hablaba de la mujer que se quería casar, que se tenía que casar, es una visión más cuadrada de la mujer. A medida que va avanzando el show esa mujer va cambiando, va tomando piso y color, tal como pasó a través de la historia.
--También trabajan mucho con la reacción del público, ¿cuánto hay de improvisación y cuánto de cuestiones pautadas?
N.C.:-- La mayoría de las cosas que hacemos están pautadas en cuanto a que en determinados temas hablamos con el público, hacemos chistes o alguna introducción a lo que se va a cantar. Lo que cambia son las cosas que decimos, en muchas oportunidades nos reímos de experiencias personales o dialogamos con alguien del público. Eso es lo que no está pautado, nada tiene texto y es eso lo que hace que los shows no sean siempre iguales.
--Y desde cuando empezaron en 2008 hasta ahora, ¿cuál fue el balance?
I.P.:--Muy positivo. Ninguna de nosotras pensamos en lo que iba a pasar con todo esto, ninguna pensó que podíamos llegar a viajar por diversos puntos de Buenos Aires para hacer lo que nos gusta.
N.C.:--De todas formas crecimos mucho este año, fue mucho de hacer fechas como invitadas, llegamos a hacer una fecha por fin de semana, siempre teniendo en cuenta que cada uno tiene sus proyectos personales y hay que repartir el tiempo. Si bien nos gustaría hacer una fecha propia y poder invitar músicos, creemos que la grabación del disco está cerrando algo que está muy bueno.
http://www.myspace.com/fuleras
Publicado en Agencia NAN Sección: Entrevistas
martes 6 de septiembre de 2011
Discos: 400 (Venus de Milo, 2010).-
La banda marplatense presenta su nuevo material: una docena de temas enérgicos, armoniosos y perturbantes, con un estilo que va de lo actual a lo futurista.Por Laura Cabrera
Buenos Aires, agosto 5 (Agencia NAN, 2011).- La Venus vive desnuda pero toma sol en bikini. Debe ser por eso que en la tapa de 400, el último disco de la banda marplatense Venus de Milo, su piel de mármol quedó marcada. Como se ve, la gran mujer está conectada a un motor que por debajo de la tierra desparrama tubos que llegan a diversos puntos de la ciudad. Será ese el motivo por el cual el amor y la belleza se desparramaron por aquel mundo de papel salpicado en el arte de tapa, y también en el compacto que presenta doce temas, que van de lo actual a lo futurista, entre lo armónicamente bello y lo perturbante.
La música de Gaspar David (voz, guitarra y órgano), Lucho Ferro (guitarra y coros), Hernán Díaz (bajo y coros) y Bruno Dante (batería) varía entre sonidos eléctricos y otros un tanto clásicos, siempre con un estilo ruidoso marcado por la batería. Con un aire a The Strokes, el disco sorprende no solo por la energía sino también por las letras contestatarias y al mismo tiempo sensibles, que buscan generar en los oídos y en las cabezas de quienes oyen, algún ruido que sobrepase lo sonoro para abrir el juego a las ideas relacionadas a las personas, los amores y la posibilidad de escapar a otros sitios.
Uno de los primeros temas que sorprende es “Sonata”, el séptimo corte (o el que da inicio a la segunda parte) ya que musicalmente rompe con lo que hasta ese momento venía siendo lineal: al inicio, un órgano se oye como si fuese la sonorización de un videojuego, algo que se repite en “Patadas de Plata”.
Otra variedad se presenta a través de las letras, ya que representan historias relacionadas con la necesidad de seguir en movimiento, por no perder de vista a la autocrítica, el repudio por las verdades mundanas y la aparente búsqueda de lo emergente, de lo que musicalmente resulta nuevo y de lo que en algún lugar serían pequeños paraísos contados en palabras.
Si bien la mayoría de los temas atraen por la calidad sonora y la abundancia de arreglos musicales en los que puede notarse el predominio de la batería, ”El faro del fin del mundo”, penúltimo tema, anticipa que el disco se está despidiendo: el corte baja la tensión de la decena que antes llamaba al pogo y presenta sonidos más relajados aunque marcados por la guitarra eléctrica.
Ya para el final, la rareza. “La Isla del Tucán” cierra el disco con un ritmo bailable y una letra que en breves minutos se adhiere a las cabezas: “Voy a ir a la isla de la que hablás/voy a ir a la isla del tucán”.
Publicado en Agencia NAN 6-09-11
martes 23 de agosto de 2011
La importancia de democratizar la cultura.-
A la espera de una ley que los ayude a mantener en pie la bandera de lo popular y barrial en el campo cultural y artístico, y a horas de arrancar un nuevo encuentro nacional Pueblo Hace Cultura –tal como se llama el amplio colectivo de colectivos que los auna--, referentes de tres agrupaciones que trabajan desde la periferia de la gran maquinaria cultural cuentan sus experiencias de trabajo dentro de la autogestividad de los proyectos que viven a través de la voluntad de los vecinos.
Por Laura Cabrera
Fotografía gentileza Pueblo Hace Cultura
Buenos Aires, agosto 19 (Agencia NAN, 2011).- Ariel Tcach es integrante de Faro TV, un canal comunitario que desde la Ciudad de Buenos Aires ofrece a la población un espacio para crear y compartir proyectos, además de difundir actividades culturales a partir de la diversidad de ideas y opiniones. Gustavo Rohdemburg es guitarrista de la banda Sugestión Masiva y socio de la Unión de Músicos Independientes de Argentina (UMI), una organización sin fines de lucro que otorga herramientas de producción musical a quienes se encuentran dentro del circuito de la autogestión. Adhemar Bianchi forma parte de la compañía Catalinas Sur, un grupo de teatro comunitario de La Boca, hecho por y para los vecinos desde hace veintiocho años. Las historias parecen aisladas, pero llevan consigo un patrón común: vivir el arte y la cultura a partir de proyectos comunitarios, autogestivos e independientes. Esta triada de principios es la que se reúne en cada actividad y la que predomina en las más de doscientas agrupaciones culturales y sociales que forman parte del colectivo Pueblo Hace Cultura, una organización que desde hace tres años realiza congresos a nivel nacional para debatir el Proyecto de Ley para la Cultura Comunitaria y Autogestiva.
Con años transitados por ese sendero y con otros tantos esperando que la idea de lo popular vuelva a ser valorizado a través de un reconocimiento material y artístico por parte de otras disciplinas, Ariel, Gustavo y Adhemar dialogaron con Agencia NAN a poco de realizarse el Encuentro Nacional Pueblo Hace Cultura (que se llevará a cabo mañana a partir de las 10, en el Hotel Bauen –Callao 360, CABA-). Los artistas relataron sus experiencias sobre cómo vivir el arte desde la periferia de la industria cultural, la tarea de lograr que la población se sume y los avances que se dieron en el último tiempo.
Antes de comenzar, bien viene una refrescada. La necesidad de agruparse y iniciativa del proyecto de ley nació tras visualizar una problemática constante que obstaculiza la actividad de las agrupaciones comunitarias: la falta de presupuesto y subsidios para llevar adelante actividades culturales y comunitarias, “hechas desde y para el pueblo”. Por este motivo, la ley que impulsan propone que, del Presupuesto Nacional, al menos el 0,1 por ciento se destine a garantizar el funcionamiento de este tipo de trabajos colectivos, que revalorizan los espacios barriales e invita a los vecinos a sumarse a la elaboración y concreción de proyectos. Aunque parece insignificante, la cifra equivale a 70 mil pesos que sostendrían los gastos básicos anuales de un proyecto cultural comunitario cada 15 mil habitantes, sin lugar a dudas, un importante avance sobre la democratización de la cultura.
--Las experiencias de trabajo que llevan adelante tienen que ver con la presentación de un proyecto y la posibilidad de que la población se sume a este. ¿Cómo es el trabajo con los vecinos de cada barrio?
Adhemar Bianchi:-- Nosotros, como todo grupo de teatro comunitario, somos territoriales. Esto significa que llegamos a las organizaciones de base que nos rodean, como comedores y otras entidades de La Boca. Trabajamos sobre la unidad del territorio para que los barrios dejen de ser lugares a los que el vecino vuelve para dormir, la idea es que vuelvan a ser lugares de vida con organizaciones que generen un proyecto común a todos. Por otra parte, el trabajo con vecinos se realiza a través de talleres que damos, por ejemplo, en la Villa 20.
Gustavo Rohdemburg:-- En mi caso, soy guitarrista y formo parte de una banda independiente y autogestiva. Trabajamos desde lo musical, a partir de la idea de crecer como banda, pero por otro lado también nos juntamos con amigos para armar proyectos solidarios que involucren a la población completa. La idea es llevar la música a otros ámbitos del arte, proyectos audiovisuales, teatro o circo; de manera que nuestra labor se complemente para salir a la calle y llevar la cultura a todos lados, a los lugares a los que esto no llega, ahí donde lo comercial es lo único que golpea las puertas. Esa es nuestra idea de trabajo con la comunidad.
Ariel Tcach:-- Faro TV siempre estuvo vinculado a los vecinos desde su inicio, en 2008. En ese entonces, el proyecto nació de la conjunción de personas que venían de diferentes experiencias de la comunicación comunitaria y popular en los barrios. Comenzamos a trabajar a partir de la necesidad de crear un canal de televisión comunitario, convocamos a vecinos y se acercaron alrededor de 150. Con el objetivo de finalizar ese año con un canal en funcionamiento, vecinos y profesionales de la comunicación pusimos manos a la obra para preparar lo que sería la programación que a ellos les interesaba también como espectadores.
--Sin una ley que subsidie las actividades, ¿cómo hicieron y hacen para sostener económicamente los proyectos?
G.R:-- Sugestión Masiva se autogestiona a partir del aporte de los integrantes de la banda. Nosotros pagamos sonido, salas de ensayo e instrumentos. Esto es una decisión que tiene que ver con tener libertad para hacer lo que nos gusta y no lo que tenemos que hacer porque alguien banca el proyecto, así logramos mayor libertad para denunciar a través de la música lo que nos resultaba injusto y hablar de lo que nos interesa. Además, UMI nos facilita la grabación mediante convenios realizados con fábricas de discos y la posibilidad de aprender a trabajar en grupo a partir de experiencias colectivas.
A.T:-- Nosotros nos sostenemos con los aportes que realizan los mismos participantes del proyecto. El problema de la asimetría existente en cuanto a las posibilidades de todos los medios de comunicación e información nos dificulta la percepción de ingresos. Todavía no tenemos licencia, entonces ¿qué posibilidad tenemos de pedir algún tipo de subsidio? Es realmente difícil.
A.B:-- La realidad es que Catalinas Sur nunca tuvo demasiado apoyo del gobierno porteño, pero ahora conseguimos subsidios por parte del Ministerio de Desarrollo Social. También obtenemos dinero con la sala, a partir de la venta de entradas solo para aquellos que puedan pagarla, acá si no podés pagar entrás igual. También hay espectáculos que salen a la calle, pero por sobre todas las cosas es el apoyo de la gente el que nos ayuda a seguir trabajando.
--Y dentro de esta tarea, ¿cuáles fueron los mayores logros alcanzados?
G.R:-- A nosotros como banda nos costaba mucho el tema de la organización. Moverse en grupo para resolver algunas cuestiones era realmente difícil. Cuando nos acercamos a la UMI nos sumamos a un grupo de trabajo que se llamó UMI Red, ahí comenzamos a vivir experiencias colectivas y aprendimos a trabajar en conjunto, organizamos fechas para salir a tocar y aprendimos a solucionar problemas que antes nos parecían muy complicados.
A.B:-- Lo más importante fue haber empezado a trabajar para recuperar los espacios públicos y reencontrarnos con esa sociedad que quedó perdida durante la última dictadura. En ese marco fuimos cumpliendo varias etapas. Trabajamos en la calle, en las plazas, a partir del ’97 en la sede...Lo mejor de todo es que desde que arrancamos hace 28 años siempre tuvimos la mano de los vecinos. Ellos ayudaron a levantar la sala y hoy representan a una nueva generación que de a poco va tomando diversos espacios para la construcción de actividades comunitarias y autogestivas.
A.T:-- Los logros de Faro tienen que ver con la producción realizada por los propios vecinos. Desde que empezamos en 2008 hasta ahora, elaboramos más de 18 programas, documentales, ficciones, cortometrajes de terror, programas de cocina, historias de ciudades, de los pueblos originarios. La programación fue diversa debido a la fuerte participación de todos los sectores sociales, eso nos parece lo más importante para resaltar.
--Teniendo en cuenta la necesidad de la ley que reclaman, ¿qué cambio generaría para la cultura comunitaria el hecho de contar con un sustento económico por parte del Estado?
A.T:-- Para nosotros sería fundamental porque al no contar en este momento con una licencia, no tenemos espacio para presentar proyectos. No somos legales y la existencia de una ley para la cultura comunitaria sería muy importante para continuar con nuestra tarea. Además, si bien nosotros no nos basamos en otras experiencias, es cierto que en Puerto Alegre la ley de Puntos de Cultura funciona muy bien a través del financiamiento a proyectos comunitarios que rotan cada año.
G.R:-- En mi opinión, hay herramientas que está bueno que las otorgue el Estado para poder difundir la cultura de los barrios. No se trata solo de plata, la sustentabilidad a lo largo del tiempo requiere de conocimiento, transporte y apoyo material. La idea es que a partir de una Ley para la Cultura Comunitaria, el Estado acompañe a las organizaciones en el camino de la construcción. Hay que entender que hablamos de políticas de Estado y no de gobierno.
A.B:-- Es muy importante porque facilitaría la obtención de recursos para continuar con el trabajo. Parte de esto lo está aportando el Ministerio de Desarrollo Social nacional, desde donde se reconoce la tarea comunitaria y desde donde actualmente se financian actividades barriales.
--A pesar de la falta de una reglamentación específica para la cultura comunitaria, avances como la Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual o el proyecto de Ley de la Música ¿generaron un cambio?
G.R:-- A nosotros la ley de medios nos beneficia. Logramos que en el artículo 65 se exprese la voluntad de pasar en radio un 30 por ciento de música nacional, y de ese número un 15 debe corresponder a autores independientes. Con respecto a la iniciativa de música, conseguimos la plata para concretar el proyecto del Instituto de la Música, pero todavía faltan cuestiones por resolver más allá de la cuestión de los recursos económicos.
A.T:-- La realidad que vivimos las emisoras comunitarias no es tan favorable, ya que muchas no tenemos licencia. Para conseguirla debemos pagar 140 mil pesos y otros 25 mil mensuales para acceder a la transmisión digital (que son para la empresa que brinda al servicio). Sentimos que el corazón de esta ley, ese que habla de la pluralidad, está restringido porque muchos de nosotros no podemos pagar una licencia. Tenemos el espacio pero nos hace falta el recurso económico.
A.B:-- Creemos que los cambios no se dan de un día para otro, pero sí vemos que ya no se considera cultura a las Bellas Artes. De a poco las autoridades están tomando en cuenta a la cultura comunitaria, el Ministerio de Desarrollo Social de la Nación comenzó a notar que la cultura es un derecho de la gente y no solo una cuestión de existencialismo. Por otra parte el Instituto Nacional de Teatro ahora tiene en cuenta a la Red Nacional de Teatro, logramos conseguir subsidios y reconocimiento artístico. En lo que sí queda mucho por hacer es en la cuestión del público, pero no desde lo comercial sino desde el derecho de tener lugares públicos de teatro para ver y hacer entre todos. A pesar de los avances, este tipo de entretenimiento sigue siendo para un sector, nosotros queremos que sea para todos.
Publicado en Agencia NAN: http://agencianan.blogspot.com/2011/08/la-importancia-de-democratizar-la.html
lunes 1 de agosto de 2011
La Nube: un espacio más para fomentar la lectura en los chicos
La OSC fue la primera biblioteca de la Ciudad especializada en textos infantiles. Hoy, con más de sesenta mil libros en su patrimonio, el espacio también ofrece un proyecto radial para chicos y una obra de teatro itinerante que pasará por el Hospital de Niños, organizaciones barriales y comunitarias.
En julio de 1975, Pablo Medina finalizaba su actividad como docente. En busca de un sustento que además representase una continuación de la tarea de enseñar a los pequeños, el maestro fundó La Nube, la primera biblioteca infantil de la Ciudad de Buenos Aires. Para ese entonces también funcionaba como centro de documentación y como espacio de consulta para adultos en relación con la niñez y la literatura infantil.
A medida que el patrimonio cultural de Medina aumentaba, también lo hacía la necesidad de apoyar toda esa información en una organización que lo preserve. Fue así que para 1996 la biblioteca se conformó como una OSC que fue de la mano de especialistas de diversas áreas de la cultura y de sectores abocados a la niñez.
Desde el momento en que se conformó como organización social, los integrantes de este espacio priorizaron dos tareas: el acercamiento de los niños hacia la lectura de textos en los que puedan sentirse identificados, y la invitación hacia el mundo de la radio: “un espacio que se presenta como algo diferente en estos tiempos en los que la imagen parece ser muy importante”, expresó la vicepresidente de la OSC, Ana Medina.
A partir de la idea de que los niños puedan comunicarse entre pares y además expresar en algún espacio todo aquello que los inquieta, en 2006 comenzaron con el proyecto “Radio Iupi”, un laboratorio experimental en el que los chicos pueden conocer desde cerca el trabajo que se realiza en ese medio. Una de las actividades que se realizaron en espacios de este estilo fue la creación de spots publicitarios en los que los propios chicos hablaban de los derechos del niño.
Sobre esta misma temática en la que se genera un vínculo entre la lectura y la comunicación, el próximo mes la organización presentará “Radio para armar”, un espectáculo que brinda la posibilidad del juego y la experimentación con sonidos y las voces. Este proyecto, que fue aprobado bajo la Ley de Mecenazgo para conseguir un financiamiento, llegará en forma gratuita al Hospital de Niños y diversas organizaciones barriales y comunitarias.
Si bien el trabajo que realizan los profesionales y voluntarios –algunos de estos últimos pertenecientes al “Proyecto Lazos”, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación- es continuo y busca preservar el patrimonio cultural, las tareas se dificultan por la falta de recursos. Desde que comenzó a trabajar como OSC el sustento económico proviene solamente de pequeñas cuotas a socios, espectáculos y obras teatrales.
Más allá de las desventajas que se presentan en el camino, La Nube resiste para que los chicos no pierdan uno de los pocos espacios que tienen para la lectura en tranquilidad.
Cómo contactarse:
Jorge Newbery 3537, Chacarita
4552-4080
A medida que el patrimonio cultural de Medina aumentaba, también lo hacía la necesidad de apoyar toda esa información en una organización que lo preserve. Fue así que para 1996 la biblioteca se conformó como una OSC que fue de la mano de especialistas de diversas áreas de la cultura y de sectores abocados a la niñez.
Desde el momento en que se conformó como organización social, los integrantes de este espacio priorizaron dos tareas: el acercamiento de los niños hacia la lectura de textos en los que puedan sentirse identificados, y la invitación hacia el mundo de la radio: “un espacio que se presenta como algo diferente en estos tiempos en los que la imagen parece ser muy importante”, expresó la vicepresidente de la OSC, Ana Medina.
A partir de la idea de que los niños puedan comunicarse entre pares y además expresar en algún espacio todo aquello que los inquieta, en 2006 comenzaron con el proyecto “Radio Iupi”, un laboratorio experimental en el que los chicos pueden conocer desde cerca el trabajo que se realiza en ese medio. Una de las actividades que se realizaron en espacios de este estilo fue la creación de spots publicitarios en los que los propios chicos hablaban de los derechos del niño.
Sobre esta misma temática en la que se genera un vínculo entre la lectura y la comunicación, el próximo mes la organización presentará “Radio para armar”, un espectáculo que brinda la posibilidad del juego y la experimentación con sonidos y las voces. Este proyecto, que fue aprobado bajo la Ley de Mecenazgo para conseguir un financiamiento, llegará en forma gratuita al Hospital de Niños y diversas organizaciones barriales y comunitarias.
Si bien el trabajo que realizan los profesionales y voluntarios –algunos de estos últimos pertenecientes al “Proyecto Lazos”, del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación- es continuo y busca preservar el patrimonio cultural, las tareas se dificultan por la falta de recursos. Desde que comenzó a trabajar como OSC el sustento económico proviene solamente de pequeñas cuotas a socios, espectáculos y obras teatrales.
Más allá de las desventajas que se presentan en el camino, La Nube resiste para que los chicos no pierdan uno de los pocos espacios que tienen para la lectura en tranquilidad.
Cómo contactarse:
Jorge Newbery 3537, Chacarita
4552-4080
martes 26 de julio de 2011
Discos: Miscelánea (Ignacio Boreal, 2011).-

En su primer disco como solista, el artista recrea historias del sur inmersas entre baladas country, melodías arpegiadas y algo de rockabilly, ritmos que tallan la identidad de cada uno de los ocho temas del trabajo, que invita a viajar a rumbos diversos cualquier tarde de invierno.
Por Laura Cabrera
“¿Qué hacés acá,
tan lejos del mar?”,
me preguntó.
Buscaba un lugar
Adonde volver
Después de escapar…”
(Fragmento de “Oda”)
Buenos Aires, julio 25 (Agencia NAN, 2011).- Ignacio Boreal, músico fueguino y ex Boreal 54, presenta su ópera prima como solista. El disco, que cuenta con ocho cortes, nació de la mano de la joven Editora Cultural de Tierra del Fuego, un proyecto que apoya la obra de músicos, escritores, fotógrafos y artistas plásticos del sur argentino. Si bien ya fueron varias las producciones publicadas en cada una de estas disciplinas artísticas, Miscelánea se transformó en el primer disco de estudio editado por este ambicioso emprendimiento cultural.
Miscelánea: compuesto de cosas distintas o géneros diferentes. En la creación de Ignacio Cano (conocido como Ignacio Boreal) la palabra da identidad a una obra cuyo primer atractivo se encuentra en el arte de tapa: un mapa, un reloj, árboles, un hombre con cabeza de pingüino, el mar, aire sureño. Adentro, el disco con forma de brújula anticipa que el contenido recorrerá diversos rumbos de principio a fin. Y así se presenta, como una colección de materiales diversos y heterogéneos.
Ignacio Boreal abre el juego con “200 pingüinos”, un tema cuya poesía denuncia y critica los males que el hombre genera en el medio ambiente y a sí mismo; grita por las enfermedades que la sociedad se genera a través de la contaminación y asegura sentirse “un pingüino en el mar”, cubierto de petróleo, en peligro constante. He aquí el costado más observador del hombre. Pero Miscelánea también relata historias de amor, recuerdos de la vida, historias del sur que entre cálidas melodías no dejan de lado el origen del autor que se presenta casi como diario de vida, como el costado más sensible y mejor guardado.
A lo largo de ocho temas, Ignacio Boreal canta sobre la fuerza interior, como sucede en “Al que busca”, se pregunta en “Oda” adónde ir una vez alejado del sur, sortea los caminos del amor –o el desamor, según como se mire- en “Los días sin ti” y abre la puerta a las sensaciones a través de la calidez o el frío de melodías que van entre lo enérgico de las guitarras enchufadas, la batería, el bajo y el piano; y el frío de los arpegios acústicos de guitarras tristes.
Así como comienza en forma enérgica e invitando al cambio de actitud de los hombres con el medio ambiente, en “Invierno” (último tema del disco), Boreal llama a la reflexión e invita al pretencioso ejercicio de que cada uno se conecte con lo natural y con su interior. “Árbol bandera dime quien sopla/ quien sino el viento sabe de vos”, predica.
En estas pequeñas cosas, las que llaman a la exploración interna de cada hombre, es donde se observa el complemento de las actividades del artista que además de músico es psicólogo, cuestión que se refleja claramente en las letras plagadas de metáforas, descripciones y sentimientos traducidos en palabras. El primer disco, relajado e ideal para escuchar una tarde de invierno, encuentra a un músico solista acompañado por ocho artistas invitados que con arreglos de guitarras, pianos, bajos y baterías, tallan la identidad de cada tema.
Publicado en Agencia NAN: http://agencianan.blogspot.com/2011/07/discos-miscelanea-ignacio-boreal-2011.html
Suscribirse a:
Entradas (Atom)